jueves, 10 de septiembre de 2009

Infortunio desamparado


No andaba desorientada, ya casi conocía su final, un final esperado, predecible pero atormentado.

Ella sabía que moriría muy pronto. Siempre fue una mujer enferma, destruida por el pecado de sus padres. Fue fruto del amor, pero también de la desdicha y el odio de sus familias. Sabe, que cuando ella expire, las tensiones se desvanecerán y todo volverá a ser como era.

Sus temores se hacen reales, ya no espera impasible su desaparición, lucha contra su infortunio para recuperar lo que le había sido arrebatado antes de existir, la dignidad y el respeto por uno mismo. Ya no salen lágrimas de sus ojos, tampoco se encierra en sí misma, ahora planea como matar a todos aquellos causantes de sus cuitas y miserias.

martes, 8 de septiembre de 2009

Recuerdos

Sus ojos no hacían más que observar el Sol. Un sol que se ocultaba en el obscuro crepúsculo de la tarde y tras las tormentosas nubes. Pronto se detendría un final, un final lleno de aprensión y horror, pues todo lo que había sobrevenido acabó en las profundidades del dolor y melancolía como una befa del mordaz Sino.

Ya no quedaba tiempo que maldecir, todo se moriría, como ella había deseado en tantas ocasiones, justo el mismo número de días que destinó a su miserable vida.

Sin oportunidad de contemplaciones y lamentaciones de porqué tan innecesario mal, se sentó, cruzando las piernas y soñó…

La llamada del Lobo…

… El graznido del Cuervo.

Citación a lo imposible.

Ganar una guerra,

Perder una batalla…

… Qué más da.

Estoy sola en un mundo de Sombras,

Me disgusta… Pero me atrae… Exijo quedarme…

La oscuridad es mi vida,

La luz me hace daño…

… Pensamientos de nostalgia envuelven mi mente…

… Lo recuerdo todo…

Mi infancia, adolescencia

Sembrada de claros juegos y amigos… Y ahora…

…Pero ahora… Una juventud derrochada

Entre los placeres de la ofuscación y el recelo…

…Pero me gusta, no deseo huír…

… Aunque a veces sueño en escapar

Y volver a ser lo que era antes de morir.

Y se despertó, entre las sudadas sábanas con lágrimas en los ojos, no creía que aquello que parecía tan real era una pesadilla, una pesadilla aciaga a la par de seductora. Se levantó nerviosa y observó a través de la cristalera, aún era de noche y por las calles brotaba vida, las escenas de sus quimeras se repetían una y otra vez. Se lamentó de su ingenuidad, abrió la ventana y se sintió volar.

Último Diálogo en la Atlántida


No corren buenos tiempos y tú eres demasiado joven para comprenderlo. La comunidad se está muriendo y necesitamos hombres para vengar nuestro destino. Compruebo por vuestros gestos que sois enérgico y valiente pero inexperto, necesitáis experiencia y un buen entrenamiento. Yo seré vuestro maestro, os prepararé para ser ducho en el arte de la espada y en el combate cuerpo a cuerpo. Aunque parezcáis osado y grácil aún os queda mucho por aprender y tenemos poco tiempo, un leve hálito de vida. Vos os enfrentaréis al enemigo, aquel que intenta acabar con nosotros pero que lo tiene difícil, pues somos un pueblo que resiste, acostumbrado a la adversidad y desgracia de ser tomado por la riqueza de sus tierras y el trabajo de sus hombres. Pero recuerda hijo, no somos esclavos de nadie, sólo nos ofrecemos a los dioses para poder sobrevivir en un mundo tan hostil como éste.